
El Alerce balsámico, también perteneciente al género Abies, de propiedades similares, crece en las regiones septentrionales y orientales de América. De él se extrae el llamado bálsamo del Canadá, material muy escaso en el comercio europeo. Tiene la misma consistencia que la trementina, color amarillento y aspecto muy transparente.
Parles utilizadas: Yemas (primavera), acículas, resina fresca, esencia de trementina, absorbida casi toda por la industria farmacéutica.
Componentes activos: Aceite esencial, terebentina, provitamina A, etc. Destilando la trementina al vapor se obtiene el aguarrás de abeto, rico en hidrocarburos, tales como el pineno, limoneno, bor-neol, sesquiterpeno, etc. Propiedades: Sudorífico, antiescorbútico, revulsivo, antiséptico, expectorante, antiespasmódico, diurético, balsámico. Uso interno y externo. Véase: Baño, bronquitis, varices, úlceras, sabañones, reglas, pie, leucorrea, exudación, enfisema.

“Este licuor terebentináceo es uno de los más principales bálsamos de la cirugía para deterger, consolidar, encarnar y mundificar las heridas, para contusiones y úlceras pútridas, para resolver y fortalecer el tono nervioso y contra toda putrefacción; y en toda verdad, la cirugía en sus curaciones no puede pasarse sin el auxilio de este bálsamo…” Y dos siglos antes ya Mattioli en Italia escribía sobre ella: “Este se recoge de la corteza del abeto, tanto sobre el tronco como de sus ramas, de ciertas vejigas que, hinchándose, indican que está allí el licor, el cual se halla dentro, generado entre corteza y corteza. En los bosques de las más altas montañas del Valle de Anania lo he recogido yo mismo del árbol frecuentes veces, y también en mi casa, de las cortezas preñadas de licor que aquellos resineros me han traído para estar seguro de que no había sido adulterado con resina de alerce, de la cual tenía asimismo para contrastarlo…”
Su madera ha sido muy estimada para la construcción por la longitud y uniformidad de sus troncos de los que se obtienen tablones de gran tamaño. También se usa en obras de carpintería fina y en la fabricación de algunos instrumentos musicales.
Con los frutos verdes del Abeto rojo, los antiguos preparaban una agua destilada para el tocador y su madera producía la pez blanca, llamada también pez de Borgoña. Presencia. Crece en terrenos frescos y con humedad ambiental, en los que soporta bastante bien la sombra. Prefiere los climas montañosos y marítimos. Se multiplica por semilla y (variedades) injerto.
Se iría y forma abetales en Europa central y meridional; en España, por la mayor parte del Pirineo y sierra de Guara. También se encuentra cultivado en algunas comarcas del País Vasco, Asturias, Cataluña, etc. Prefiere las altitudes comprendidas entre los 1.300 y los 2.000 metros.

Virtudes. Encierra en su corteza gran cantidad de aceites esenciales contenidos en unas celdillas o bol-sitas que tienen aproximadamente unos 3 ó 4 centímetros de diámetro. Perforando dichas celdillas fluye una clase de trementina que se conoce con el nombre de trementina de Estrasburgo, amarilla, muy transparente y de olor agradable. La trementina y las yemas y botones de abeto son muy utilizadas como remedios médicos por estar dotadas de virtudes balsámicas y diuréticas. Lo mismo puede decirse de la resina. La trementina, conocida en Cataluña como “oli d’avet” se emplea como remedio contra numerosas heridas y úlceras, entrando a formar parte de infinidad de emplastos y ungüentos, que se conocían antiguamente por el nombre general de “bálsamo natural de España”. Así la elogiaba en el siglo XVIII Quer en su “Flora Española”: “Es esta terebentina la más selecta de cuantas especies hasta ahora se han conocido, sin que se le pueda equiparar la de Chio; por cuya razón el Colegio Barcinonense la prefiere a la antedicha, pues la usa en la Theriaca Magna, a cuya imitación el Real Matritense lo practica.
“La virtud balsámica y vulneraría de la terebentina aplicada exterior-mente es bastante celebrada. Por esto apenas hay linimento, emplastro o ungüento para el uso de las heridas y úlceras en que la terebentina no entre en cualidad de cuerpo y alma, como dice Etmúlero. La terebentina de España, del Principado de Cataluña, es preferida a todas las demás especies para el uso interior; siendo ésta más balsámica, vulneraria, diurética y laxante en un mismo tiempo que las demás especies, se da igualmente para las úlceras de los pulmones, riñones, de la vejiga y de las demás visceras. Es de mucho uso en la gonorrea y flores blancas. Sirve mucho para resolver o superar los tubérculos de las visceras. La práctica enseña que algunas veces arrastra la materia purulenta de la parte enferma dándole éxito por la orina, lo que tengo algunas veces observado. Riberio, y otros célebres autores, la encargan para preservar de los malos efectos del cálculo y arenas de los riñones; y la prefieren a los demás diuréticos, que, excitando éste las orinas, laxa al mismo tiempo el vientre, de modo que deriva por la cámara los humores crasos, lo que los demás diuréticos no hacen.

ABETO
Descripción. Este árbol de gran majestuosidad tiene su origen en el Hemisferio Norte (zonas montañosas).
Hace más de 50 millones de años, el abeto blanco ya poblaba la tierra. Puede alcanzar 800 años de edad. Este género comprende más de 40 especies. Destaca el abeto rojo (A bies excelsa), llamado abeto alemán.
Desde hace siglos, los médicos aconsejan a los convalecientes de enfermedades pulmonares y a los asmáticos dar paseos por los bosques de abetos cuyo intenso y fresquísimo perfume resulta una medicina natural y eficaz. Cuentan que el gran Hipócrates utilizaba la resina de abeto para curar las enfermedades pulmonares y las toses obstinadas. El abeto es un árbol de gran porte, siempre verde, cuyo tronco recto
puede rebasar los 60 metros de al-tura; corteza relativamente lisa, grisácea, con la copa piramidal. Las ramas crecen escalonadas en planos horizontales, concentrándose en el vértice con la edad. Yemas resinosas, acículas simples, aplastadas, dispuestas en dos filas. Las flores (abril-mayo) sólo existen en las ramas superiores, dándose aquellas de los dos sexos, es decir flores macho y flores hembra. Sobre las ramas se forman unas pinas pequeñas —de unos 5 cm. de ancho— con escamas recubriendo las semillas. Estas pinas permanecen sujetas al árbol y sólo se desprenden los piñones y las escamas, dispersas por el viento.

LA FRUTA EN LA TERRAZA
Aspirina roja
Aunque el verdadero ornamento de la Fragaria vesca es su fruto, creo que a la hora de la verdad duran poco en la mata, ya que nadie puede resistir la tentación de tomar aunque sólo sea uno de ellos.
A esta fruta veraniega se la conoce por el nombre de ‘aspirina roja’ debido a su alto contenido en vitamina C.
La Fragaria vesca es la conocida por todos como fresa, es una planta silvestre tapizante que en algunos casos es empleada en jardinería por su valor ornamental. Potencia su crecimiento en terrenos húmedos, semisoleados y con un porcentaje alto de nutrientes. En jardinería se la considera como una planta vivaz.
Aunque es la fresa la que más destaca en esta jardinera, las hojas verde intenso y sus pequeñas florecitas blancas también dan un toque rústico ornamental a este rincón comestible.
Al hacer la elección de la variedad hemos tenido que ser cautelosos para conseguir que la planta entrara en producción en el momento justo. Hay variedades que están floreciendo y fructificando casi todo el año. Para mas informacion de plantas podes entrar a Plantas medicinales

ARBUSTO EN TIESTO
Columna de color
No hay nada más agradable que salir a la terraza de nuestra casa de la montaña cuando ya ha finalizado el invierno y comienza la primavera, llegando con ella temperaturas cálidas y floraciones esperadas.
El gran arbusto florido que vemos en esta fotografía es una Camelia sasancua ‘Hiruyu’, variedad que debemos colocar orientada al norte y sobre un terreno ácido para que optimice su crecimiento.
Aunque nosotros estemos viendo a esta Camelia en el esplendor de la floración, este arbusto es bello en todo momento gracias a su follaje perenne de color verde satinado, que le muestra vivo durante todo el año.
La Camelia sasancua, que recoge esta imagen, posee unas flores sencillas de color rojo intenso y estambres dorados; el único fallo que tiene la flor de este arbusto es que carece de fragancia.
En este lugar de descanso se nos muestra a la Camelia como individuo aislado, convirtiéndola en protagonista del entorno. A este arbusto singular se le han practicado diversas podas después de la floración para darle la forma más oportuna.

En este rincón puramente decorativo, vemos como se pueden integrar elementos inertes procedentes de la naturaleza, como son las piñas, las virutas de corteza de pino y los lápices rústicos. Todos ellos, junto con las piezas de terracota forman un conjunto que se funde con las cuatro especies que se muestran en esta fotografía.
En esta imagen destaca el empleo de plantas con inflorescencias de colores llamativos que contrastan con el color terrizo del resto de elementos que se integran en esta foto.
El Rhodochiton atropurpureum, planta trepadora, con curiosas flores péndulas que aparecen en primavera y duran hasta el otoño, intenta dar sensación de altura a esta composición.
La Centraderia, con sus racimos de flores colgantes de color rosa fuerte, junto con las inflorescencias espigadas de la Salvia farinácea y las pequeñas, pero no menos llamativas, flores anaranjadas del Solanum capsicum, hacen que esta composición este en su mejor momento, desde el punto de vista decorativo y estético.

En un espacio cálido y soleado como este podemos ver una gran variedad de colores, que en este caso se ven salpicados por el blanco de las pequeñas flores estrelladas de una trepadora semiperenne, de tallos finos, como es el Solanum jasminoides.
La Celosía argéntea plumosa, conocida como cresta de gallo, posee inflorescencias de color rojizo de aspecto erguido plumoso. Al igual que su compañera, la Salvia farinácea, son plantas que encuentran su desarrollo óptimo en lugares a pleno sol y terrenos normales de jardín, enriquecidos con un buen abonado.
En la cesta de terracota, que está en primer plano, se ha plantado el Solanum capsicum. Esta especie es muy utilizada por la belleza de sus flores compactas anaranjadas y su excelente adaptación. Es una planta de porte enano que se emplea en borduras, jardineras y hasta en pequeños tiestos de ventana. Se conforma con suelos nutridos y riegos cortos pero constantes.

Clavel turco
NOTA PRACTICA
Nombre científico: Tagetes.
Nombre común: Clavel turco, Damasquina.
Origen: América del Norte, Méjico.
Tipo de planta: Herbácea anual o vivaz.
Utilización: En rocallas, bordes mixtos, arriates, en macetas y jardineras exteriores.
Riegos: Abundantes en la época cálida, y más moderados durante el invierno.
Clima: Templado, resiste muy bien los ambientes cercanos al mar, y llenos de contaminación.
Orientación: Prefiere el sol, pero crece también a media sombra.
Sustrato: Tierra de jardín porosa. Cuidados: Es una planta resistente, que necesita un abono en primavera rico en fósforo y nitrógeno. Se trasplanta sin problemas. Multiplicación: Por división en las especies vivaces, y por siembra en el resto que se efectúa en primavera y en el otoño.
Generalidades
Tagete o Clavel turco, que es en realidad su nombre más popular es una especie anual que puede cultivarse también como vivaz, aunque es menos común. Pertenece a la
familia de las compuestas, y su género comprende cerca de treinta especies disfintas.
Se trata de una planta de mucha belleza y vistosidad por sus colores, que alegra cualquier balcón y ventana. Se utiliza tanto en macetas y jardineras, como directamente en el ¡ardin, en borduras, arriates y rocallas. Es muy corriente que esta anual aparezca combinada con otras especies como la portulaca, caléndula y rudbequias. Es una planta pequeña, pero también hay variedades algo mayores que se utilizan como flor cortada, e incluso para la confección de orlas. Los tagetes son originarios de América del Norte, sobre todo de Méjico. Actualmente se cultivan en casi toda Europa.
Botánica
Estas anuales son plantas de un tamaño mediano, aunque existen especies algo mayores como el llamado Clavel turco gigante. Sus hojas son opuestas, divididas en lóbulos, y a veces lanceoladas. El color es un bonito verde oscuro y brillante. Suelen desprender un aroma no muy agradable durante la primavera. Pero lo más característico de los tagetes son sus flores, reunidas en cabezuelas de tamaños diferentes. Los pétalos son sencillos, y rodean a un montón de estambres y pistilos en el centro. Los colores son muy vivos y llamativos: van desde el amarillo, rojo, naranja, rosa, etc.
La floración se prolonga desde la primavera hasta finales del otoño.
Especies y variedades
Pertenecen a la familia de las compuestas y cuenta con unas treinta especies diferentes. El Tagete más común en jardineras y macetas es el Clavel turco o Damasquina de unos 15-20 cm.
de altura. Sus flores son dobles de 4 o 5 cm. de ancho, de color ro¡o caoba y amarillo vivo. En la formación de borduras y arriates se suele utilizar el Tagete erecta o Clavel turco gigante. Su altura media
es de unos 50 cm. Desarrollan grandes inflorescencias semiesféri-cas en tonos anaranjados y amarillo pálido. La forma recuerda a los crisantemos. Es una flor muy duradera y resistente. También se cultiva como flor cortada. Otra especie es el T.lucida, de unos 30-35 cm. de altura. Su flor es muy parecida a la margarita. Florece entre mayo y junio, y dura hasta septiembre. El T.tenuifolia mide unos 60 cm. de altura. Se caracteriza por sus hojas pinnadas, aromáticas y recortadas. Las flores tienen forma de estrella, con 2-3 cm. de ancho, y en colores amarillos y naranjas. Destacan las variedades “Lemon Gem”, “Golden Gem”, “Lulu”, y “Paprika”.
Cuidados
Los tagetes son plantas resistentes, que crecen bien en un clima templado, con temperaturas entre ios 20 y 30gC, durante el verano. Les gusta el sol, y también una media sombra en lugares de veranos muy cálidos.
Los riegos deben ser moderados en el otoño e invierno, y en verano más abundantes, a última hora del dia, o a primera de la mañana. El terreno más adecuado es una tierra normal de jardín porosa, ni muy seca, ni muy húmeda.
Exigencias
Esta planta no presenta grandes exigencias en su cultivo. Prospera bien si cuidamos los riegos y la exposición al sol. Necesita en la primavera un abono rico en fósforo y nitrógeno.
Multiplicación
El método mejor es por siembra de semillas en la primavera, o en el otoño. También se reproduce por división de matas, y esquejes primaverales.
La plantación es en los meses de abril y mayo.

Rudbekia
NOTA PRACTICA
Nombre científico: Rudbeckia hirta.
Nombre común: Rudbekia.
Origen: Méjico y Estados Unidos.
Tipo de planta: Anual de jardín.
Clima: Templado, con veranos calurosos.
Orientación: A pleno sol.
Utilización: Macizos floridos, bordes mixtos y arriates.
Familia: Compuestas.
Riegos: Abundantes todo el año, necesita una humedad constante.
Cuidados: Mucha luz solar, humedad y abonos orgánicos. Necesita una protección invernal en los lugares donde haya peligro de heladas. Suelo: Fértil y bien drenado. Una mezcla de mantillo de hoja y algo de turba. Multiplicación: Las especies anuales se reproducen por semillas, sembradas en otoño en invernadero. Las vivaces se siembran entre junio y julio.
Generalidades
Estas plantas tan decorativas reciben el nombre de Rudbekias, y pertenecen a la familia de las compuestas. Se cultivan como vivaces, y también como anuales. Proceden de América del Norte, especialmente de Méjico y Estados Unidos. Se suelen cultivar como especies ornamentales de jardín, en arriates, macizos de flores, y borduras mixtas, combinadas con otras vivaces o anuales, como portulacas, tagetes, etc.
Botánica
La floración de la rudbekia abarca todo el verano, y es bastante vistosa. Producen abundantes flores en tonos amarillos, anaranjados y dorados. Se parecen a las margaritas por la forma de su corola. Posee flores reunidas en inflorescencias en capítulo, con un centro marrón oscuro o negro. Las hojas son oblongas, y el tallo puede alcanzar 1,15 centímetros de altura.
Especies y variedades
El género Rudbekia pertenece a la familia de las compuestas, y cuenta con más de cincuenta especies. Entre las más conocidas está la R.hírta, de vida corta. Posee unas flores de unos 8 cm. de diámetro, con pétalos amarillodorado. Sus hojas son terminadas en punta y bastante grandes. Destacan las variedades R.”Golden Fíame”, y R.”Rustíc Dwarfs”, con flores de tonos dorados y caobas.
Otra especie es la R.fulgida, una especie ultrarresistente, con capullos anaranjados de unos 6 cm. Destacan las variedades
R.”Deam¡¡”, “Goldtorm” y “Spediosa”. También está muy extendido el cultivo de la R.laciniata, con hojas muy divididas con capullos amarillos y cono verdoso. Destacan las variedades “Goldquelle”, “Herbstsonne” y “Autumn Sun”. La R. máxima se carateriza por sus hojas verde grisáceo y sus capullos de 12-14 cm. de ancho.
La R. subtomentosa es también muy resistente con flores de 8 cm. de ancho. La R. serótina tiene los pétalos manchados por el mismo color de su botón central.
Cuidados
Esta planta anual posee un cultivo fácil, que se basa sobre todo en una orientación a pleno sol, temperaturas templadas, en verano por encima de los 25°C, y una humedad permanente. En invierno necesita protección de las heladas. El sustrato más adecuado es una mezcla de turba y mantillo de hojas, con abonos orgánicos, que sea fértil, y sobre todo que drene si dificultad.
Las especies vivaces se podan cuando se marchitan las flores y hojas.
Multiplicación
La rudbekia se siembra en el otoño si queremos cultivarla como especie anual, en invernadero protegido, y se trasplantan en mayo a su lugar definitivo. Las especies vivaces se siembran directamente en el sustrato entre los meses de junio y julio. Florecerán al año siguiente. Para mas informacion sobre Plantas medicinales podes entrar a Plantas medicinales