Plantas medicinales para la Difteria

Enfermedad toxi-infecciosa epidémica y contagiosa, ia difteria es debida al bacilo gram positivo Corynebacterium diphteriae cuya exotoxina es responsable de las formas malignas de la enfermedad por difusión en el organismo, a nivel del sistema cardiovascular y nervioso.
La rareza de la afección (vacunación sistemática, mejora de las condiciones de higiene, “genio evolutivo” de la enfermedad) suponen la posibilidad de hacerla desconocida (78 casos en 1968, 45 000 en 1945).
Las manifestaciones locales de la enfermedad en la difteria común (las formas malignas son típicas y no serán recordadas) son habitualmente:
- Anginas con falsas membranas: membranas “blancas nacarado” brillantes, bilaterales, que son adherentes (la mucosa sangra), coherentes (resisten al aplastamiento), reproducibles después de la ablación y extensivas.
— El crup: más raramente en la actualidad. Se le encuentra sobre todo en el niño pequeño. Al principio, la voz y la tos son roncas, luego la voz se extingue con persistencia de la tos ronca que desaparece a su vez. Luego, aparecen la fase disneica y la fase de asfixia, si no se efectúa un tratamiento.
Estos dos aspectos son de diagnóstico fácil, pero la afección se presenta cada vez más en formas atípicas: formas aritematosas simples, pultáceas, o pseudo-flemonosas. En el niño de pecho se observa sobre todo la difteria nasal, coriza pseudo-membranosa evocadora o forma larvada. En la práctica ante cualquier angina sospechosa de difteria, es preciso con urgencia:
— Tomar una muestra de garganta con el fin de aislar el bacilo de Klebs-Loeffler;
— Hacer un recuento de la fórmula y un MNI test para eliminar una mononucleosis infecciosa, pues la seroterapia no deja de presentar posibles inconvenientes (enfermedad serosa).
