Arnica

ARNICA (Familia de las Compuestas)
Hermosa planta herbácea, muy decorativa. Crece en los Pirineos, Cordillera Cantábrica y Montes de Galicia, a alturas comprendidas entre los 1500 y los 2400 m. Hay quien la llama “tabaco de montaña”. Su altura varía entre 20 y 60 cm. Tallo velludo, muy recto y terminado en una, dos o tres cabezuelas de un hermoso color anaranjado. Los aquenios tienen un vilano plumoso, la raíz se alarga horizontalmente, a poca profundidad. Toda la árnica exhala un olor aromático agradabilísimo. Es amarga. El ganado que pasta, sobre todo las cabras, come sus hojas ávidamente. Las hojas y la raíz tienen propiedades terapéuticas más atenuadas que las flores; éstas son, por lo tanto, usadas preferentemente para la preparación de infusiones, emplastos y tinturas.
Propiedades curativas. Emplasto: extracto de flores, 10 g; miel, 24 g. Se añade un poco de polvo de altea hasta obtener la consistencia deseada. Se extiende sobre un paño y se aplica. Actúa sobre los furúnculos que estropean la piel. Infusión: Tomada a cucharadas es expectorante. Se obtiene así: flores, 10 g, en 150 g de agua. La tintura de árnica, eficacísima en las torceduras y las contusiones, se obtiene así: 20 g de flores o raíces en 100 g de alcohol de 60°. Se deja macerar durante 10 días. Diluir una parte en 3-4 partes de agua; o bien: tintura, 20 g; glicerina, 50 g; agua, 60 g. Se embeben unos paños que se aplican localmente en las distorsiones y en las contusiones, siempre que no exista llaga.
El árnica debe usarse prudentemente. La decocción se usará únicamente después de haber sido recetada por el médico.

Comments (1)

maferseptiembre 29th, 2010 at 21:45

no saben desir sobre la arnica

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