El alquequenje de la familia de las Solanáceas

Planta herbácea de 50 a 60 cm de altura, con tallo recto, que al principio es verde claro, pero cuando salen los retoños se vuelve rojo parduzco. Tiene hojas irregulares que se desgajan del tallo y se orientan hacia abajo. Las flores son blancas o amarillentas. Las bayas maduran en septiembre y tienen aspecto de cerezas, pero, a diferencia de éstas, poseen un sabor amarguísimo. El cáliz que encierra la baya tiene una forma extraña, como una vejiga; de ahí procede su nombre de origen árabe “alkekenjo”, o sea, “vejiga”.

Propiedades curativas. Son diuréticas. Los frutos se recolectan y se hacen secar al sol o en un horno. Muy recomendables para las nefritis, gota, ictericia, cálculos de la vejiga, retención de orina, obstrucciones viscerales, enfermedades hepáticas. Las bayas frescas administradas oralmente, curan la gota. Se obtiene una buena infusión haciendo hervir 15-20 bayas, cinco minutos, en 1 litro de agua, dejando luego la infusión diez minutos. Tómase en ayunas, un vaso por la mañana y otro al atardecer. El vino es eficacísimo en la cura de la gota y como febrífugo y diurético. Se obtiene como sigue: 30 g de hojas y frutos y 1000 g de vino blanco. Dejar macerar durante 8 días. Filtrar. También se toma a vasos y en ayunas.

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