CÓMO ESCOGER LOS CONTENEDORES PARA LA CONGELACIÓN

CÓMO ESCOGER LOS CONTENEDORES PARA LA CONGELACIÓN
Los productos alimenticios que se quieran conservar mediante bajas temperaturas no se meten tal cual en el congelador: antes se introducen en un contenedor.
Esto sirve para protegerlos del contacto con el ambiente exterior por motivos de higiene y, sobre todo, para evitar que la humedad que pierden en las primeras fases de la congelación se esparza por dentro del aparato, provocando la formación de escarcha.
Los contenedores de productos congelados deben presentar las siguientes características: no deben dejar pasar el aire ni la humedad, ni del contenedor hacia el exterior ni en sentido contrario: en pocas palabras, deben ser impermeables. Ello evita la desecación y las alteraciones de los alimentos congelados; deben ser resistentes a las bajas temperaturas; no deben ser finos, sino estar dotados de un cierto espesor: ello evita que los alimentos pierdan su aroma y sabor característicos y los transmitan al exterior, siendo así causa de malos olores en el congelador;
también deben ser aptos para contener productos ácidos; deben poderse cerrar herméticamente, cosa que puede hacerse mediante distintos sistemas.
Hoy en día existen, en el mercado, diversos tipos de contenedores adecuados para las distintas necesidades, como bolsas de plástico, cajas de distintos materiales y fiambreras o fresqueras de aluminio.
Conviene emplear siempre contenedores aptos para la congelación, aunque sean más caros, porque ofrecen mayores garantías de una conservación correcta. A continuación analizaremos las características de los principales contenedores.

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