El poder de las plantas

El poder de las plantas.

El poder de las plantas nos fascina cuando se comprende el tesoro de salud y bienestar que contienen. Y esa convicción es lo que deseamos reforzar en este artículo. Su única finalidad es hablarles del poder inimaginable de las plantas en la salud y evidentemente, en la belleza.

Si bien es verdad que hay algunas afecciones particular-mente tenaces, contra las que nada puede toda la hierba de San Juan, también es cierto que son muchas las plantas medicinales que sirven de apoyo para la conservación de la salud, en el sentido de una medicación de primera línea, lomada con una finalidad curativa, incluso una planta de acción suave puede convertirse en un poderoso remedio. Al menos aquí se trata tanto de la enfermedad como del enfermo, ese enfermo que debe segar siendo el centro de todo acto terapéutico. “Prevenir y curar”, este es el lema de la fitoterapia.

Prevenir es:
– mantener la salud,
– reafirmarla,
– fortalecer las funciones orgánicas

Las medidas preventivas son:
– reforzar las defensas inmunitarias contra las infecciones.
– aumentar la resistencia nerviosa,
– activar la digestión.
– mejorar el estado general de salud.

Curar es aplicar todas las medidas, bajo control médico, para:
– vencer las afecciones crónicas, como la gota, el reumatismo, la bronquitis crónica, los trastornos geriátricos y particularmente los cardiopáticos debidos a la edad,
– asegurar la convalecencia y el posterior seguimiento de la cura.
La automedicación de las afecciones benignas
Antes de emprender la automedicación, es importante que el enfermo se informe seriamente de las ventajas y los posibles inconvenientes de la cura prevista. A continuación, tendrá que saber reconocer sus propios límites, es decir, en qué momento una automedicación sin resultado ha de interrumpirse para consultar con un médico.
En este sentido, recomendamos seguir escrupulosamente las Instrucciones de los prospectos que se adjuntan en los envases.
Se calcula que del 80 al 90% de las afecciones pueden tratarse de forma preventiva, terapéutica e incluso por automedicación a base de plantas, incluidos los tratamientos de larga duración, que se prestan   particularmente a este tipo de medicina, a saber:
– afecciones benignas:  trastornos gastrointestinales, insomnio,   enfriamientos corrientes, que apenas tienen consecuencias,
– estados de malestar: sensibilidad a los cambios climáticos, dolores de cabeza leves, molestos pero no graves,
– molestias cotidianas: agitación, estrés, tensiones psíquicas, desgastes de diversa índole debidos a exigencias del entorno.

Comments (1)

Pablojulio 26th, 2012 at 16:41

Muy buen aporte. La implementación de medicamentos naturales como las planta medicinales cada día gana más seguidores. La ausencia de efectos secundarios y la gran efectividad de la medicina alternativa para restablecer la salud han popularizado el trabajo del médico naturópata.

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