
Las bebidas frías también facilitan la aerofagia, ya que el aire, como todos los gases, se disuelve mejor en frío, por lo que un líquido a baja temperatura lleva más aire disuelto, y al calentarse en el estómago libera este exceso de aire, facilitando la aparición de aerofagia.

AEROFAGIA
Una molestia cada vez más difundida, y en relación directa con la tensión nerviosa (al igual que la gastritis, la úlcera y otros trastornos estomacales) es la acrofagia, que aunque no es intrínsecamente grave, puede llegar a resultar muy molesta.
Comer pausadamente, masticando bien, y evitar las bebidas gaseosas y las comidas muy feculentas, es la primera medida contra este trastorno. Si se mastica poco y se traga muy de prisa, es fácil que el bolo alimenticio arrastre hasta el estómago cantidades considerables de aire, produciendo la molesta hinchazón («aerofagia» significa, literalmente, «comer aire»).