
Las variedades de ciruelo difundidas por España son cerca de una treintena. Pueden clasificarse en tres grupos, según la época de maduración: Variedades precoces: producen frutos que maduran antes de mediados de julio. Las variedades más importantes son las enumeradas a continuación

Si se injertan las plantas en patrones reductores, el ciclo productivo de los ciruelos es más breve.
La fase improductiva sólo dura 2 años. La fase de productividad creciente se inicia a partir del segundo año tras la plantación y termina 6-7 años después. La fase de productividad constante oscila entre 6-7 años y 13-14 años. Le sigue la fase de productividad decreciente.

El ciruelo tiene un único tallo, de altura variable entre 1/2 m y más de 2 m, que sostiene la copa. Ésta es bastante frondosa y está formada por tres tipos de ramas de distinto tamaño, como ilustramos a continuación: Las ramas primarias están unidas directamente al tronco y alcanzan dimensiones bastante respetables; aparecen en un número variable de 3 a 6, según la forma de cultivo elegida.

La parte que se aprovecha son los frutos, que tienen una superficie regular. Los mismos pueden clasificarse en dos categorías: w las prunas: tienen dimensiones medio-grandes, forma alargada y color rojo oscuro o violáceo, con distintas tonalidades en función de la variedad.

La chabasca y las ramas mixtas, en las que producen los frutos las variedades sinoja-ponesas, tienen un ciclo productivo de un solo año. Para una descripción más detallada de las características de estas ramas se remite al lector al apartado del melocotonero.

El ciruelo pertenece a la familia de las rosáceas pmnoideas (al igual que el melocotonero, el cerezo y el albaricoquero). Gracias a ios estudios más recientes, sabemos que procede de una extensa área que comprende la Europa central y el Asia centro-occidental especialmente la China. El cultivo de esta planta ya se practicaba en el Medio Oriente durante la prehistoria.

Arbol ciruelo.
Prunus domesticus; Prunier. Su fruta desecada (Ciruela pasa) en decocción o en maceración es un buen laxante suave. De 100 a 200 gramos de frutas cada vez. Se comen las frutas y se bebe el jugo. Muy recomendable para los niños, como postre.
La decocción de hojas frescas, y de brotes nuevos es depurativa y calma los dolores de estómago.

Flor ciruelo
Las ciruelas se suministran calientes después de las comidas, en dosis de 18-20 g. Estimulan el intestino, excitan el hígado y, por tanto despiertan el apetito. La decocción de hojas (25-50 e en un litro de agua o leche) es diurética, laxante, vermífuga. También la mfusion de flores; (10 g en 500 g de agua hervida 5 minutos) es astringente y febrífuga.

El ciruelo
Para ello es necesario, sin embargo, que las ciruelas sean hervidas. He aquí una receta recomendable: Cortar las ciruelas secas. Abrirlas. Sacar el hueso. Ponerlas en maceración en agua. Luego hacerlas cocer con mucha agua cerca de 3 horas, cambiando el líquido tres veces durante la operación (añadiendo cada vez agua hirviendo). De este modo se obtienen ciruelas casi completamente privadas de azúcar y de ácidos.

CIRUELOS (Familia de las Rosáceas)
Planta muy conocida que se culti”a por sus frutos (ciruelas).
Propiedades curativas. Las ciruelas se usan en forma de pulpa y en cocimiento como laxante suave muy indicado para los niños y los ancianos (mantiene libre el intestino durante las enfermedades inflamatorias). Perseverando en el tratamiento se obtienen excelentes resultados contra el estreñimiento.