
Los embudos se colocan sobre cada recipiente.
En el primer embudo, que llamaremos A, pondremos arena.
En el segundo embudo, que llamaremos B, arcilla (va muy bien la arcilla expandida que se encuentra en las floristerías).
En el tercer embudo, que llamaremos C, pondremos el terreno que queramos valorar.
Se preparan, a continuación, en 5 botellas, 3 dosis de agua iguales cada una a la mitad de la capacidad de los recipientes de vidrio: si estos son de 1 litro, las dosis de agua deben ser de 1/2 litro.

Para el buen fin del experimento es imprescindible respetar de forma estricta estas instrucciones: El nivel de la arena, de la arcilla y del terreno colocados en los tres embudos debe ser exactamente el mismo, y es preferible que no supere la mitad de la altura de la parte larga del embudo; No debe comprimirse el material (arena, arcilla, terreno) en el momento en que se introduzca en los embudos; La cantidad de agua que se vierta en cada embudo debe ser exactamente igual.

Para mantener los ojos en buen estado hay una serie de pequeños ejercicios tomados del yoga, muy convenientes para quienes someten la vista a esfuerzos prolongados y especialmente indicados para evitar las presbicia o «vista cansada», ese trastorno tan frecuenten la edad madura. Consisten, simplemente, en mirar a derecha e izquierda unas diez veces, manteniendo la cabeza inmóvil (como si se mirara de reojo) y desplazando los ojos al máximo

Es inutil extenderse en la description de este arbusto conocidísimo.
Propiedades curativas. Sus frutos contienen hierro y el 60 por 100, aproximadamente, de un aceite que puede ser empleado, sin ningiin inconveniente, para usos culinarios, pero que sobre todo tiene aplicaciones como edulcorante (dulcificante), emobente, para sus-tituir el aceite de almendras, en las infiamaciones del intestino. El aceite, mezclado con vino rojo, es, ademas, un excelente detergente de Uagas y ulceras. Asimismo, tornado a la dosis de 150 g, en ayunas cada mafiana, destruye la tenia favoreciendo su expulsion. La infusion de hojas (25-30 g en 1 litro de agua) posee propiedades curativas y cicatrizantes. (Vease ilustracion en color.)

Planta herbácea perenne, recubierta de un bello color ceniza corto y fijo. Tiene el tallo erecto, hojas semejantes a las de la vid pero más pequeñas, flores de color rosa claro que despuntan en la inserción de las hojas al tallo de mayo a septiembre. Crece en lugares húmedos y pantanosos de toda la Península Ibérica, y se cultiva en los jardines como hierba medicinal. Más que las flores se usan las hojas (julio-agosto), y particularmente las raíces, que se recolectan de octubre a marzo. Se descortezan, se cortan a pe-dacitos, se desecan al horno. La altea es una planta muy usada en medicina popular por su acción emoliente, calmante, expectorante, diurética. Se emplea por lo tanto para combatir las inflamaciones de la boca, de la garganta, de la piel, así como las intestinales (enteritis, diarrea, disentería). En las afecciones de la garganta y de las vías respiratorias se usa en forma de gargarismos o de bebida. Los emplastos de hojas se usan para aplicaciones locales, en las inflamaciones cutáneas y en los abscesos. Decocción: 5 g de raíz, 120 de agua. Hervir hasta reducir a 100 g. Después filtrar.

Planta herbácea de 50 a 60 cm de altura, con tallo recto, que al principio es verde claro, pero cuando salen los retoños se vuelve rojo parduzco. Tiene hojas irregulares que se desgajan del tallo y se orientan hacia abajo. Las flores son blancas o amarillentas. Las bayas maduran en septiembre y tienen aspecto de cerezas, pero, a diferencia de éstas, poseen un sabor amarguísimo. El cáliz que encierra la baya tiene una forma extraña, como una vejiga; de ahí procede su nombre de origen árabe “alkekenjo”, o sea, “vejiga”.
Propiedades curativas. Son diuréticas. Los frutos se recolectan y se hacen secar al sol o en un horno. Muy recomendables para las nefritis, gota, ictericia, cálculos de la vejiga, retención de orina, obstrucciones viscerales, enfermedades hepáticas. Las bayas frescas administradas oralmente, curan la gota. Se obtiene una buena infusión haciendo hervir 15-20 bayas, cinco minutos, en 1 litro de agua, dejando luego la infusión diez minutos. Tómase en ayunas, un vaso por la mañana y otro al atardecer. El vino es eficacísimo en la cura de la gota y como febrífugo y diurético. Se obtiene como sigue: 30 g de hojas y frutos y 1000 g de vino blanco. Dejar macerar durante 8 días. Filtrar. También se toma a vasos y en ayunas.

ACACIA DE ESPINAS o ROBINIA (Familia de las Leguminosas)
Arbol de altura media (15-20 m). Tiene las ramas recubiertas de agujas; sus hojas, de forma oval, son excelentes como forraje, pues favorecen la secreción láctea. Las abejas tienen predilección por las flores de acacia.
Propiedades curativas. Se obtienen infusiones o decocciones con las flores desecadas o con las hojas. Una infusión de flores secas, 10 g en 50 g de agua, tiene excelentes propiedades laxantes. La decocción de hojas es indicada para clisteres y para detener la diarrea.
Contraindicaciones. Asi las infusiones como las decocciones tienen una acción irritante sobre el estómago y los intestinos; tomadas de manera irreflexiva pueden provocar vómitos y debilitar todo el organismo.

3. Drenaje hepático y renal y acción antihistamínica: Raphanus niger TM
Ribes nigrum TM aa csp 125 mi
Plantago TM
10 a 45 gotas (según la edad) mañana, mediodía y noche.
4. AE Cebolla 0,75 gr
AE Hisopo 1 gr
AE Canela 1 gr
Aceite de uva, csp 45 mi
5 a 15 gotas (según la edad), mañana, mediodía y noche.
5. Régimen alimentario que excluya los alimentos con acción histamínica: chocolate, huevos, pescados u otros según la intolerancia individual. No prolongar demasiado tiempo.