
Acción antiespasmódica bronquial:
Lobelia inflatcu manejar con prudencia en el niño Vibumum lantana
Nigelia sativa: acción antihistamínica
Datura stramoniúm: cuadro A, a manejar con la mayor pru
dencia
Potentilla anserina. Etc.
5. Acción antiespasmódica sobre el sistema nervioso: Tilia europea,
Passiflora caerulea, Grataegiis oxyacantha, Valeriana officinalis Etc.
6. Acción antiinflamatoria: Amica montana Linum usitatissimum
Glycyrrhiza glabra: acción antihistamínica y antiespasmó
dica bronquial
Etc.
7. Si hay dermatosis asociada: Viola tricolor Arctium lappa Solanum dulca mará Zarzaparrilla Etc.
Acción antiinfecciosa y antiesclerosa:
Equisetum arvense: cola de caballo
Corylus avellana
Ajuga reptans
Jugtans regia

Los medicamentos a nuestra disposición son muy numerosos, los cuadros clínicos son bastante diferentes. Por tanto, no indicaré ficha terapéutica. El tratamiento deberá adaptarse a los numerosos factores ya citados.
El primer imperativo es sustraer al niño a la presencia de su (o sus) alérgeno (s).
1. Aceites esenciales, a escoger entre: Tomillo
Serpol
Hisopo
Lavanda
Mejorana
Pino
Etc.
2. Plantas con acción antialérgica:
Ribes ningrum-’ acción parecida a la de la cortisona Rosa canina
Plantago lanceolata o major: acción antihistamínica. Etc.
3. Drenaje hepático:
Sin querer reducirlo todo al hígado, su drenaje tendrá una gran influencia sobre las manifestaciones alérgicas: Raphanus sativus niger
Taraxacum dens leonis; Cynara scolymus Fumaria officinalis

factores genéticos
Riesgos muy importantes de alergia cuando los padres son también alérgicos.
— Los dos padres alérgicos: más del 60 por ciento de peligro de alergia en el hijo; un sólo padre: cerca del 30 por ciento de peligro.
El tratamiento tendrá dos objetivos:
1. La prevención de las enfermedades alérgicas;
2. El tratamiento de la enfermedad asmática que comportará varios aspectos:
El tratamiento de las crisis de asma;
La prevención de estas crisis;’
La curación de la enfermedad asmática. En todos los casos, conducir al niño a la edad de la pubertad (en la que un gran número se curan) sin ayuda de corticoides, cuya prescripción a largo plazo supone unos peligros enormes, en particular la dependencia, facilitada por el terreno písiquico. Esta corticoterapia hace mucho más difícil la curación. El médico debe ser consciente de su responsabilidad en la prescripción de los corticoides a largo plazo.
— Limpieza del polvo, sin la presencia del niño, de la casa y de su habitación en particular. Eliminación de las plumas de los colchones imperativamente si los padres (o uno de los dos) son alérgicos. Desinfencción de su colchón, si es necesario.
— Vigilancia de la alimentación: ni huevos, ni pescado, si hay antecedentes familiares de alergia, antes de la edad de ocho o nueve meses. Observar las reacciones a la leche.
— En caso de calefacción central, no olvidar de poner un humectante de atmósfera en la habitación del niño, limpiar y desinfectar imperativamente los humectantes todas las semanas.
— Tratar todos los focos infecciosos secundarios de las vías superiores: amígdalas, senos, dientes

Enfermedad alérgica brónquica que se caracteriza por crisis de disneas paroxísticas de tipo alérgico.
Sucede a menudo a un eczema hacia la edad de dos años, y tiene tendencia a desaparecer en la pubertad. Todas las variantes de este esquema son posibles: ningún eczema; comienzo más tardío; persistencia después de la pubertad.
factores alérgicos
Factores alérgicos inhalados o neumoalérgenos encontrados con la mayor frecuencia en el niño:
— Los polvos de la casa, responsables de más del 50 por ciento de las manifestaciones alérgicas respiratorias que son debidas a la presencia de agentes microscópicos —los acáridos— para los que los colchones representan el lugar de elección privilegiado.
— Los pólenes: más responsables de alergia de las vías respiratorias altas que del asma.
— Los mohos.
— Los neumoalérgenos de origen animal: con la mayor frecuencia asociados a una alergia al polvo, los pelos de gato (y las escamas), de perro, de caballo, etcétera.