Archivos para Plantas para Sarampion Categoría

    Plantas para tratar el Sarampión

    Tratamiento
    1. AE   Romero 1.50 gr

    AE   Niaouli 1.50 gr
    AE   Salvia 1.00 gr
    Aceite de uva csp 45 mi
    5 a 15 gotas (según la edad) mañana, mediodía y noche.
    2. Ribesnigrum TM
    Borago officinalis TM   aa csp Tussilago TM
    10 a 45 gotas (según la edad), mañana, mediodía y noche.
    3. Cloruro de magnesio:
    1 dosis (según la edad) cada seis horas durante el primer día; mañana, mediodía y noche los días segundo y tercero; mañana y noche durante diez días.
    4.— Inhalaciones secas con:
    AE   Romero 2 gr
    AE   Ciprés 2 gr
    AE   Salvia 2 gr
    Mañana, mediodía y noche durante cinco días, mañana y noche de tres a cinco días.
    — 2 gotas del mismo preparado en cada oreja, en un algodón, mañana y noche durante cinco días.
    5. Instilaciones nasales, con plasma de Quinton y granulos de plata, mañana, mediodía y noche durante cinco días; mañana y noche durante tres a cinco días.

    Plantas medicinales para el Sarampión

    Enfermedad infecciosa aguda debida a un virus específico único, con tropismo nervioso. Es la más extendida de las fiebres eruptivas. Confiere una inmunidad definitiva. Se caracteriza al comienzo por un catarro óculo-nasal, acompañado por signos digestivos. Es preciso buscar en este estado de contagiosidad extrema el signo de Koplick, patognomónico de la afección, y que persiste hasta el comienzo de la erupción. La erupción eritematosa empieza por la cara, la raíz de los cabellos y desciende para generalizarse durante algunos días. Está hecha de elementos mucopapulosos, suaves al tacto y respeta siempre unos intervalos de piel sana. Va seguida por una fase de descamación.
    Su gravedad es función del terreno y del nivel de vida. Conserva en los países pobres una letalidad importante, en razón de sus complicaciones de infección secundaria pulmonar (las bronco-neu-mopatías agudas son las más temibles), y en razón de sus complicaciones nerviosas.
    Es de observar que se ha atribuido al virus del sarampión la responsabilidad de la panencefalitis subaguda esclerosante, encefalitis progresiva, siempre mortal. Y esto, aunque varios aflos separen a las dos afecciones. El virus parece persistir en el cuerpo en forma latente. La eficacia de los aceites esenciales sobre los virus no necesita ser demostrada (zona: cien por ciento de curación sin secuelas; ¡reuma: curación en algunas horas!). Podemos pensar que un tratamiento aromático erradicará completamente el virus.