Altea o Malvavisco de la familia de las Malváceas
Planta herbácea perenne, recubierta de un bello color ceniza corto y fijo. Tiene el tallo erecto, hojas semejantes a las de la vid pero más pequeñas, flores de color rosa claro que despuntan en la inserción de las hojas al tallo de mayo a septiembre. Crece en lugares húmedos y pantanosos de toda la Península Ibérica, y se cultiva en los jardines como hierba medicinal. Más que las flores se usan las hojas (julio-agosto), y particularmente las raíces, que se recolectan de octubre a marzo. Se descortezan, se cortan a pe-dacitos, se desecan al horno. La altea es una planta muy usada en medicina popular por su acción emoliente, calmante, expectorante, diurética. Se emplea por lo tanto para combatir las inflamaciones de la boca, de la garganta, de la piel, así como las intestinales (enteritis, diarrea, disentería). En las afecciones de la garganta y de las vías respiratorias se usa en forma de gargarismos o de bebida. Los emplastos de hojas se usan para aplicaciones locales, en las inflamaciones cutáneas y en los abscesos. Decocción: 5 g de raíz, 120 de agua. Hervir hasta reducir a 100 g. Después filtrar.



