Zumo Fresco y Té con Plantas Medicinales
Zumo fresco. Para obtenerlo, existen dos sistemas. El primero consiste en exprimir a través de una manga de tela de algodón. Se reúnen las plantas, bayas o frutos, se lavan y, si es posible, se enjugan con un pedazo de tela o se dejan escurrir y después se extienden un momento al aire. Se cortan, se recogen en la manga de tela o en un trapo y se confecciona una especie de paquete que se empieza a retorcer manteniéndolo sobre un recipiente. Se sigue retorciendo hasta que ya no emite más zumo. El segundo sistema se puede adoptar cuando se trata de exprimir el zumo de poca planta. Después de haberlo preparado, lavado y secado, se corta un poco, se vierte en un mortero y se bate con el mazo hasta obtener una papilla que pueda filtrarse a través de un pedazo de tela de algodón para liberarla de los residuos inútiles.
Té. Es una infusión que se prepara con un pedacito de corteza de limón o naranja, con algún clavo de especia o con un pedacito de corteza de canela.




