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    ¿Que es lo que confiere a una planta sus virtudes curativas?

    ¿Que es lo que confiere a una planta sus virtudes curativas?

    Cada planta medicinal es una maravilla a salida de la botica de la naturaleza. Hay cerca de un millon de variedades vegetales en el mundo, de las que han sido estudiadas un 10%. En China se conocen cerca de 5000 plantas medicinales, mientras que en Europa apenas se conocen 500.
    Debido a que el metabolismo depende de un medio húmedo para funcionar, la vida es indisociable del agua. Eso quiere decir que las sustancias activas que hacen posible la vida deben igualmente ser solubles en agua: azúcar, almidón, celulosa, sales y mucílagos, que se encuentran en todas las formas vivas.
    Pero existen también otras sustancias que no participan en el proceso vital propiamente dicho, sin ser necesariamente solubles en agua, y que son almacenadas en las paredes celulares. Son sustancias muy variadas, según los diversos tipos de vegetales, que dotan a las plantas de sus propiedades curativas (por ejemplo: amargos, taninos, glucósidos, aceites volátiles, aceites grasos). Así, las plantas que contienen sustancias activas solubles en agua se prestarán particularmente a la preparación de tisanas, mientras que las otras se utilizarán en forma de tinturas a base de alcohol.

    ¿YERBATEROS O PSIQUIATRAS?

    ¿YERBATEROS O PSIQUIATRAS?
    Los yerbateros-curanderos gozan de un aprecio tan grande, incluso hoy entre sus paisanos, que llegan a considerarse como intermediarios entre el ser humano y la divinidad en un escenario en que lo viejo y lo nuevo forman una auténtica simbiosis.
    En Guatemala las enseñanzas obtenidas por el yerbatero, no son trasmitidas por tradición, ni por herencias, sino a través de los sueños. Los seleccionados son conminados a transformarse en sanadores mientras duermen por medio de órdenes “del más allá”; a las cuales no pueden sustraerse. Cada “elegido” posee un santo protector y maestro, siendo de su preferencia Santiago a caballo de su blanco corcel, San Pedro con las llaves de plata símbolo de su poder, San Pablo y la espada (representación de su martirio y de su antigua profesión militar), San Sebastián con las flechas que provocaron su muerte o San Pascual Bailón, abogado contra la peste y las epidemias, etc. Frecuentemente fueron identificados con ídolos locales entremezclándose mitos y leyendas y recibiendo todavía culto.
    En “visitas” sucesivas, el excepcional patrón, enseña al curandero-yerbatero “seleccionado” las clases de hierbas y plantas que debe emplear en sus curaciones y los procedimientos para usarlas. En cuanto a los procedimientos curativos, utilizan en algunos estados de ánimo de los enfermos, además de las más variada gama de hierbas, verdaderas “confesiones” en las que los pacientes, tras un masaje relajante, explican al curandero cuál creen que es la causa de su desmoralización dentro del múltiple espectro de problemas familiares o económicos. Debido al prestigio que posee el sanador (ceremonia que puede repetirse cuantas veces sea necesaria) el enfermo más psiquico que físico (al que el demonio, según ellos, había arrebatado su alma) se encuentra extraordinariamente aliviado, como si se le hubiera sacado un peso de encima. Entonces el curandero ordena calentar y enfriar el cuerpo del paciente por varios procedimientos y le prescribe infusiones de sus hierbas milagrosas. Caso de un fatal desenlace (en este tipo de dolencias no suele ocurrir) éste será tranquilo y con el alma recuperada. ¿Qué diría Freud o cuál es la opinión de los más modernos psiquiatras al respecto? Quizás la única exclamación posible es que ¡nada es nuevo bajo el Sol!

    LOS PROFUNDOS CONOCIMIENTOS DEL YERBATERO

    LOS PROFUNDOS CONOCIMIENTOS DEL YERBATERO
    … Hoy es día de mercado en cualquier aldea perdida ecuatorial o tropical sudamericana, los yerbateros acuden al mismo con su milagrosa mercancía dentro de unos sacos que colocarán en el suelo con varios letreros en el que indicarán las propiedades curativas de cada producto. Llevan una enorme manta más o menos colorada, hermana del airoso poncho y emparentada también con la castiza capa castellana. Se resguardan del cálido sol con un sombrero verde o marrón digno del mejor gángster de los años 30 (¡qué cosas realiza el contacto con la civilización!) pero sus rasgos son los inconfundibles del amerindio. Gentes de todas las edades y condición se acercan a ellos sin temor y les consultan los remedios para las más variadas enfermedades y dolencias. Algunos no saben leer y sólo atienden con confianza las extensas explicaciones que les ofrecen los yerbateros. Estos tras hacerse cargo del mal que aqueja a sus clientes preparan una mezcla de hierbas y plantas, la mayoría de las veces secas y las reducen a polvo que colocan en una calabaza a modo de recipiente del que deberán administrarse las dosis prescritas a los diversos enfermos. Los yerbateros no dejan de creer en la magia y los conjuros, pero no hacen de ello una doctrina exclusivista. La causa de la enfermedad provocada por algo que ha penetrado en el paciente desde una piedra a un insecto hay que eliminarla, más que con aparatosas ceremonias rituales con el fin de intentar concentrarla en un punto del cuerpo y extraerla —tal como realizaban los brujos—, con sus maravillosos brebajes vegetales o con emplastos, procedimientos, no tan espectaculares, pero frecuentemente más eficaces. De esta forma, los yerbateros tienen que ser considerados como unos expertos botánicos primitivos que conocen a la perfección las propiedades de todas y cada una de las plantas que utilizan. Historiadores de Indias como el P. Acosta han ponderado el vasto repertorio vegetal al alcance de los yerbateros sudamericanos para curar las dolencias.

    Plantas carminativas

    Las plantas carminativas, como el comino, el anís, el hinojo o la angélica, son eficaces contra la acrofagia. Una taza caliente de infusión de semillas de anís o de comino (o ambas mezcladas) después de cada comida es muy eficaz contra la difundida molestia.
    Por cierto que en caso de acrofagia conviene eructar todo lo posible (aunque, por supuesto, procurando no molestar a los demás).

    Azulejo o Aciano

    Es una planta muy corriente en los campos de cereales, entre las mieses, como planta infestante.
    Propiedades curativas: El cocimiento de flores (30 g en un litro de agua) se usa en la tos y los catarros, como expectorante. Sirve también para lavajes en las inflamaciones de los ojos.

    Asaro de la familia de las Aristoloquiaceas

    Hierba de tallo pequeflo con 2-4 hojas siempre verdes, brillantes por encima, verde palido por debajo. La rai’z es larga, seflalada por nudos de los que salen raicillas secundarias blanquecinas. Ostenta una flor linica de color rojo oscuro que se abre entre marzo y julio. Se halla en las montaflas de la Espafia Septentrional, en los lugares humedos. Tiene un sabor nauseabundo. La recogida de las hojas se practica en verano.
    Propiedades curativas. Se usa en medicina como vomitivo, estornu-tatorio y purgante. A fin de prolongar esta propiedad durante meses se recoge incluso el rizoma. Esta hierba se emplea, algunas veces, en sustituci6n de la ipecacuana. En la disenten’a; polvo, 0,1-0,2 g; miel, cantidad suficiente. Excitante: 0,05-0,04 g. Alte-rante: 0,1-0,2 g. Vomitivo: 0,5-2 g. Todo ello en suspension en un h’quido adecuado.

    Atemiza de la familia de las Compuestas

    Es una planta herbacea perenne muy parecida al ajenjo. Su nombre proviene de una leyenda, que dice que fue llevada por la reina Artemisa de Halicarnaso; algunos la derivan del nombre de Diana (Artemisa), protectora de las vfrgenes; tambien sostienen que desde tiempo inmemorial se ha usado para conseguir menstruacion. Es una planta de olor levemente aromatico y el sabor de susraiceses dulzon. Su altura vari’a entre 50 y 150 cm. De tallo rojizo, hojas verde oscuro por encima, y algodonosas y blanquecinas por debajo. Cabezuelas amarillo-verdosas de junio a septiembre. Crece por doquier a lo largo de los matorrales, en los jardines, en los lugares aridos e incultos donde el agua escasea.
    Propiedades curativas. Se usan las flores, las hojas desecadas al aire y las rai’ces. Es el “remedio popular” por excelencia contra la supresion o la interruption del menstruo. Para provocarlo (en los retardos debidos a debilidad o clorosis) es de gran ayuda la si-guiente infusion: hojas de artemisa, ajenjo, manzanilla, marrubio bianco, melisa (2 g de cada una); agua, 150 g. Tomar dos o tres vasitos diarios. En el dia que precede a una menstruacion dificil se usara un cocimiento obtenido a partir de: sumidades floridas, 20 g (o bien hojas, 30 g); agua, 1 litro. Tomar dos o tres vasitos diarios, aumentando la dosis hasta cuatro en el caso de menstruaciones dolorosas. Tambien tienen extraordinaria eficacia las fumigaciones de artemisa. Se procede asi: artemisa, 45 g; agua, 3 litros. Dirigir los vapores hacia los organos genitales. Contra las convulsiones: polvo de artemisa, 0,02 g; aziicar, 0,25 g. Esta dosis se administra cada hora hasta llegar a 0,1 g.
    Contraindicaciones. Se desaconsejara el uso de la artemisa durante la lactancia, pues da sabor amargo a la leche.

    Arnica

    ARNICA (Familia de las Compuestas)
    Hermosa planta herbácea, muy decorativa. Crece en los Pirineos, Cordillera Cantábrica y Montes de Galicia, a alturas comprendidas entre los 1500 y los 2400 m. Hay quien la llama “tabaco de montaña”. Su altura varía entre 20 y 60 cm. Tallo velludo, muy recto y terminado en una, dos o tres cabezuelas de un hermoso color anaranjado. Los aquenios tienen un vilano plumoso, la raíz se alarga horizontalmente, a poca profundidad. Toda la árnica exhala un olor aromático agradabilísimo. Es amarga. El ganado que pasta, sobre todo las cabras, come sus hojas ávidamente. Las hojas y la raíz tienen propiedades terapéuticas más atenuadas que las flores; éstas son, por lo tanto, usadas preferentemente para la preparación de infusiones, emplastos y tinturas.
    Propiedades curativas. Emplasto: extracto de flores, 10 g; miel, 24 g. Se añade un poco de polvo de altea hasta obtener la consistencia deseada. Se extiende sobre un paño y se aplica. Actúa sobre los furúnculos que estropean la piel. Infusión: Tomada a cucharadas es expectorante. Se obtiene así: flores, 10 g, en 150 g de agua. La tintura de árnica, eficacísima en las torceduras y las contusiones, se obtiene así: 20 g de flores o raíces en 100 g de alcohol de 60°. Se deja macerar durante 10 días. Diluir una parte en 3-4 partes de agua; o bien: tintura, 20 g; glicerina, 50 g; agua, 60 g. Se embeben unos paños que se aplican localmente en las distorsiones y en las contusiones, siempre que no exista llaga.
    El árnica debe usarse prudentemente. La decocción se usará únicamente después de haber sido recetada por el médico.

    La Amapola

    AMAPOLA (Familia de las Papaveráceas)
    Es una planta infestante.
    Propiedades curativas. Las flores frescas, pero más especialmente las secas (recolectadas en la época de la floración y desecadas, rápidamente, en capas delgadas, sobre papel o tela, al sol), tienen numerosas aplicaciones a causa de sus propiedades emolientes, expectorantes, narcóticas, calmantes de la tos. Los frutos o cabezas, privados de las semillas, tienen las mismas aplicaciones. La infusión (5 g en 250 g de agua) se recomienda contra los catarros, toses, resfriados, la tos ferina, así como para combatir el insomnio de los niños, de las personas delicadas. Téngase cuidado, cuando se trata de niños, de administrar solamente preparados a base de amapolas, sin confundirlas con las adormideras, que contienen opio que es un veneno no soportable, en ninguna dosis, por los niños.

    El alquequenje de la familia de las Solanáceas

    Planta herbácea de 50 a 60 cm de altura, con tallo recto, que al principio es verde claro, pero cuando salen los retoños se vuelve rojo parduzco. Tiene hojas irregulares que se desgajan del tallo y se orientan hacia abajo. Las flores son blancas o amarillentas. Las bayas maduran en septiembre y tienen aspecto de cerezas, pero, a diferencia de éstas, poseen un sabor amarguísimo. El cáliz que encierra la baya tiene una forma extraña, como una vejiga; de ahí procede su nombre de origen árabe “alkekenjo”, o sea, “vejiga”.

    Propiedades curativas. Son diuréticas. Los frutos se recolectan y se hacen secar al sol o en un horno. Muy recomendables para las nefritis, gota, ictericia, cálculos de la vejiga, retención de orina, obstrucciones viscerales, enfermedades hepáticas. Las bayas frescas administradas oralmente, curan la gota. Se obtiene una buena infusión haciendo hervir 15-20 bayas, cinco minutos, en 1 litro de agua, dejando luego la infusión diez minutos. Tómase en ayunas, un vaso por la mañana y otro al atardecer. El vino es eficacísimo en la cura de la gota y como febrífugo y diurético. Se obtiene como sigue: 30 g de hojas y frutos y 1000 g de vino blanco. Dejar macerar durante 8 días. Filtrar. También se toma a vasos y en ayunas.

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